Tony Iommi y sus dedos artificiales

"Las primeras semanas pensé que nunca llegaría a tocar bien la guitarra, pero en el hospital pudieron acoplarme durante un tiempo unas prótesis de plástico, de forma que pude seguir tocando. Fue muy duro, tuve que trabajar muchísimo y practicar seguramente más de lo que cualquier otro guitarrista ha practicado, pero afortunadamente conseguí recuperar la fe en mi".

Así se expresó Tony Iommi luego de ver cerca el final carrera musical tras sufrir un terrible accidente que le valió dos dedos de su mano derecha.

Iommi era obrero en una fábrica metalúrigca, se encargaba de pasar planchas metálicas al encargado de la perfiladora de metales. Un día, su comñaero faltó al trabajo y tuvo que hacer ambas cosas a la vez, pero en un descuido, una de las máquinas rebanó la primera falange del dedo mayor y anular de su mano derecha. Iommi consiguió los trozos de sus dedos y asistió inmediatamente al hispital, donde le dijero que no podían hacer nada por él.

Deprimido, Iommi se convenció de que sus días como guitarrista habían terminado. Fue entonces cuando un amigo le habló del guitarrista Django Reinhardt, que perdió la movilidad de dos dedos en un incendio en un campamento gitano donde vivía, pero que aun así siguió tocando. Esto inspiró a Iommi para seguir con la guitarra, usando unas pequeñas prótesis de goma para sustituir las puntas de sus dedos.

Dato curioso: Tony Iommi fue manager de varias bandas durante los años sententa, incluyendo a Judas Priest.

Y por si se preguntaban cuál fue el primer trabajo de Black Sabbath después del accidente de Tony, aquí está la respuesta:

Pueden escuchar algo acerca del hombre que inspiró a Iommi, Django Reinhardt, mediante este video:

Rockeros presentes