La historia de Cancion para mi muerte

Según cuenta una historia que ya suena a leyenda, en 1971 García fue enviado al servicio militar, cosa que no le gustaba nada, por lo que decidió oponerse y hacer todo lo posible para escapar.

En el segundo mes de servicio, tras insultar a un oficial, el intérprete de Say no more fue enviado al sur de Argentina, donde, gracias a las influencias de su madre, al final no fue. En cambio, lo trasladaron al llamado Campo de Mayo.

Tiempo después el músico decidió que tenía que salir de allí, fingiendo primero locura y luego enfermedad. Luego decidió recurrir a opciones más arriesgadas, así que se intoxicó con pastillas, por lo que fue enviado al hospital. Tras recuperarse, el argentino escribió la emblemática Canción para mi muerte sobre esta experiencia. Sin embargo, nada parecía ser suficiente para que lo retiraran del servicio militar. Ante situaciones extremas soluciones extremas, dicen.

Un día García decidió hacer algo tremendo: tomó el cuerpo inerte de un oficial caído y, en una silla de ruedas, lo sacó a pasear. “Lo vi muy pálido”, dijo cuando lo sorprendieron. Tras ser sometido a múltiples exámenes psicológicos, fue declarado maníaco-depresivo, con personalidad esquizoide, obteniendo así, a inicios de 1972, su baja y su pase a la ansiada libertad.