Los perros cantantes de Pink Floyd

En 1971 a David Gilmour se le ocurrió la genial idea de convertir a un perro en toda una estrella del rock. La idea surgió cuando el guitarrista de Pink Floyd tuvo que cuidar durante un tiempo a la fiel mascota de su amigo Steve Marriott.

Este perro, llamado Seamus, cada vez que oía una canción o a alguien tocar la guitarra, aullaba y ladraba siguiendo el ritmo de la música. Gracias a esta peculiar cualidad, Seamus se convirtió en 1971 en el 5to miembro no oficial de Pink Floyd, al interpretar junto al grupo una pequeña canción de blues, homónima, que se incluyó en el álbum "Meddle".

Sin embargo, esta no fue la primera vez en la que este perro participó en la grabación de un disco. También se puede oir "cantar" a Seamus en el sigle "The Universal" de los Small Faces que data de 1968.

El director Adrian Maben filmó la única versión en vivo de "Seamus" (de forma bastante cambiada, excluyendo la letra y retitulada "Mademoiselle Nobs") en su película "Pink Floyd: Live at Pompeii".

Para recrear la canción, Gilmour tocó la armónica en vez de cantar y Roger Waters tocó una de las Stratocaster de Gilmour. Una lobera alemana llamada Nobs, quién perteneció a Madonna Bouglione (la hija del director de circo Joseph Bouglione), fue llevada al estudio para hacer los aullidos de acompañamiento que Seamus hizo para la versión de estudio.

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