Tame Impala: todo es culpa de su padre

8 Agosto, 2019
A muchos nos hubiese gustado en algún momento recibir el mismo apoyo que le dio Jerry Parker a su hijo Kevin, ya que este padre le dio a su hijo una guitarra, una batería y un teclado.

Quien más tarde se convertiría en fundador, compositor y frontman de Tame Impala tuvo un inicio en la música bastante agitado. Debido a un problema legal, su madre Rosalin era la única tutora legal de Kevin Parker hasta los doce años. Esto generó en su padre Jerry un profundo sentido de culpa, aunque no lo suficiente fuerte como para dejar atrás su amor más grande: la música. De esa forma Jerry encontró cómo matar dos pájaros de un tiro (por así decirlo) y se decidió a enseñar a tocar la guitarra al hijo que no pudo ver en años. 

Luego del reencuentro entre padre e hijo, Kevin estuvo muchas tardes viendo a su papá tocar covers de Beach Boys y The Beatles y esto estimuló el oído del joven y refinó su gusto por el buen rock. Jerry al ver un poco de habilidad en su hijo le compró su primera guitarra y le ayudó a montar un pequeño estudio en su casa. No obstante le dio la advertencia más grande que había aprendido en su vida: “Si te dedicas a trabajar con la música, la necesidad de llevar comida a la mesa matará la magia que hay en ella”. 

Pero el Joven no hizo mucho caso a las palabras de su papá ya que se clavó de lleno en la música y durante sus estudios de astronomía pasaba largas horas tocando algún instrumento. Esto lo llevó a componer para su banda Tame Impala. Se puede decir que hoy en día el phychedelic rock se mantiene vivo por culpa del papá de Kevin Parker.

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